Tú tan intangible,
paradigmática e inagotable,
llena de concupiscencia.
Soberbia y arrogante,
delirio inminente
del hombre vacío y destructivo que te crea,
don divino de los dioses,
que desnudan tu naturaleza,
diosa de la fealdad,
de la resistencia,
de lo incomparable e indescriptible.
Te miro, me miras, nos miramos.
Belleza, la bella belleza.
Tú, belleza.
-Octavio Al Saavedra-
Belleza, la bella belleza.
Tú, belleza.
-Octavio Al Saavedra-
069 By Luis Eduardo Aute.

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